Francia se alista para los trámites mediante el reconocimiento facial

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El presidente francés Emmanuel Macron ha sido enfático en que quiere que su administración se fortalezca en el uso de las nuevas tecnologías. Por ejemplo, desde este año su gobierno utiliza una aplicación de mensajería para las comunicaciones entre funcionarios y actualmente trabajan en una plataforma que permita conocer en detalle el proceso de sus proyectos de ley.

En ese sentido, Macron se está alistando para que Francia sea el primer país de Europa en utilizar el reconocimiento facial para la realización de trámites gubernamentales. De acuerdo con el portal Bloomberg, la propuesta busca proporcionar a los ciudadanos «una identidad digital segura para acceder a más de 500 servicios públicos en línea». 

Si bien el mandatario espera que el programa de Autenticación en Línea Certificada en Móviles (ALICEM) comience sus operaciones este año para que los ciudadanos realicen pagos de impuestos o servicios públicos, la iniciativa ha despertado inquietudes entorno a la privacidad.

Los usuarios deben darle acceso a la aplicación para tomar un video selfie que permita escanear su rostros y compara sus expresiones faciales con su foto del pasaporte. De acuerdo con el gobierno francés, el sistema es «completamente seguro», pues los datos de los usuarios serán eliminados automáticamente una vez termine el proceso.

Sin embargo, el hacker francés Robert Baptist, quien afirmó lograr vulnerar la el servicio de mensajería del gobierno de Macron, señaló que la administración francesa «no debería jactarse de que su sistema es seguro, sino aceptar ser desafiado».

«Sería grave si se descubrieran fallas después de que las personas comienzan a usarlo, o peor aún si la hackean durante la inscripción, cuando se recopilan los datos de reconocimiento facial», apuntó Baptiste.

Por su parte, el regulador de datos de Francia, la Comisión Nacional de Informática y de las Libertades, argumenta que la identificación electrónica infringe las reglas de consentimiento de la Unión Europea, uno de los pilares de las leyes del Reglamento General de Protección de Datos.

Así mismo, el colectivo de sociedad civil Quadrature du Net presentó hace unos meses una demanda en la que alegaban lo siguiente:

«Aquí la libertad de consentimiento no existe porque la app no permite evitar el reconocimiento facial y esto es ilegal. La normativa sobre protección de datos de las informaciones biométricas define esta información como sensible, por lo tanto la recopilación y tratamiento de estos datos está prohibida».

Francia no es el único país que está trabajando en sistemas de este tipo. Estados Unidos está explorando la posibilidad de aplicar y mejorar su reconocimiento facial en las fronteras, así mismo en Asia se emplea esta tecnología para la videovigilancia. Reino Unido también está trabajando en crear su propio sistema gubernamental con este medio.

No obstante, mientras los gobiernos europeos presionan a compañías como Facebook y Google para que cumplan con las nuevas leyes de protección de datos de la Unión Europea, los Gobiernos de este territorio buscan cómo implementar en sus territorios tecnologías de recolección de información.

Contenido tomado de: El Tiempo

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