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Desde la designación de Pedro Chávarry al frente la Fiscalía de la Nación quedó entredicho pues habían sospechas de que estuvo avalado por los votos de allegados a los partidos de la excandidata presidencial Keiko Fujimori y del expresidente Alan García, envueltos en serios casos de corrupción. Los dos estan siendo investigados por los sobornos repartidos por la empresa basileña Odebrecht en el país, así como los exmandatarios Alejandro Toledo, Ollanta Humala y Pedro Pablo Kuczynski.

Su renuncia al cargo buscaba poner fin a la grave crisis en el Ministerio Público que llevó al Ejectivo a plantear su declaración de emergencia para evitar que se frustren las investigaciones por el escándalo Odebrecht en el país.

Chávarry no pudo aclarar su cercanía con el suspendido juez supremo César Hinostroza, detenido en España a la espera de su extradición, tampoco con el empresario Antonio Camayo, implicados en una gran red de corrupción en la judicatura peruana que negociaba sentencias y puestos a cambio de dinero y favores políticos.

El punto de quiebre fue cuando Chávarry activó investigaciones internas para obstaculizar el trabajo y apartar a los fiscales Rafael Vela y José Domingo Pérez que formaban parte de un equipo especial y que avanzaba en sus pesquisas contra las principales figuras políticas en el país. Se preparaban para firmar un acuerdo de colaboración con Odebrecht, lo que motivó al mandatario peruano, Martín Vizcarra, a presentar un proyecto de ley para declarar al Ministerio Público en emergencia e impedir que los casos se frenen.

El fiscal Pérez exigió la salida del cargo, sin reparos, desde que argumentó que la lideresa opositora Fujimori dirigía una organización criminal destinada a recaudar fondos ilícitamente y que Chávarry actuaba a su favor, como integrante de una mafia en la judicatura denominada Los Cuellos Blancos del Puerto.

En su carta de renuncia ante la Junta de Fiscales Supremos, Chávarry dijo que decidió dar «un paso al costado» por respeto a su institución.

Pérez señaló que encontró material relevante para sus investigaciones sobre los vínculos de Chávarry con el caso abierto contra Fujimori en las oficinas de los asesores del exfiscal general, y que había procedido al sellar estos sitios.

Pero en las últimas horas se conoció que Rosa María Venegas, excongresista y asesora del polémico fiscal, había entrado en el despacho del también asesor de Chávarry Juan Manuel Duarte y había sacado de allí tres cajas con documentos.

Fuente: El Tiempo

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