Mike Pompeo acude a reunión de la OTAN y borra su imagen de «halcón»

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Recién investido en sus funciones de secretario de Estado estadounidense, Mike Pompeo llegó este viernes a Bruselas para insistir en uno de los mayores deseos del presidente Donald Trump: exigir a los aliados de la OTAN que echen mano al bolsillo.

El nuevo responsable de la diplomacia estadounidense, con una reputación de «halcón», se reunió por primera vez con sus homólogos de la OTAN unas horas después de prestar juramento.

Ha dado una buena impresión entre sus homólogos y aliviado los temores de un abandono de la doble vía seguida respecto a Rusia, una mezcla de disuasión militar y diplomacia, según fuentes diplomáticas.

«Mike Pompeo ha insistido evidentemente en la necesidad de compartir la carga (de los gastos) pero lo ha hecho sin ninguna agresividad. Al contrario, ha estado atento y ha participado en todas las discusiones», explicó a la AFP el ministro luxemburgués de Asuntos Exteriores, Jean Asselborn.

Han desaparecido los temores a un endurecimiento con Moscú, añadió Asselborn.

«La OTAN seguirá con Rusia con la doble vía», confirmó el secretario general de la Alianza, Jens Stoltenberg, durante una conferencia de prensa tras la conversación sobre las relaciones con Moscú. «Nos encontramos en una situación inédita con Rusia. Ya no estamos en la Guerra Fría pero no es la asociación estratégica que buscábamos construir después de la guerra», reconoció Stoltenberg.

«Debemos mostrarnos firmes (respecto a Rusia) y mostrar una unidad fuerte, dejando la puerta abierta al diálogo», declaró.

Varios ministros europeos habían insistido antes del comienzo de la reunión en la necesidad de mantener el diálogo con Moscú. «No habrá solución a varios conflictos sin Rusia», sostuvo el alemán Heiko Maas.

– Reparto de la carga –

Mike Pompeo fue directo al meollo de la cuestión. «Espero tener una visita productiva aquí hoy», declaró tras saludar al jefe de la OTAN.

El mensaje que manda es bien conocido: Trump ha insistido desde sus primeras horas de campaña en que los otros miembros de la Alianza atlántica deben aumentar sus gastos militares para reducir la participación de su mayor contribuyente, Washington.

Algunos aliados, como Alemania y Bélgica, están muy alejados del compromiso tomado por los miembros de la OTAN en septiembre de 2016 de asignar el 2% de su PIB para defensa.

Trump ha atacado públicamente varias veces a Berlín, acusándolo de deber «enormes cantidades de dinero». Alemania lo ha negado rotundamente.

«Seis países de la OTAN lo hacen, otros nueve han presentado planes creíbles para cumplir, y es el momento para los otros 13 miembros de la Alianza de ponerse al nivel, especialmente Alemania, el miembro europeo de la OTAN más grande y rico», afirmó un alto responsable estadounidense, añadiendo que Berlín no tiene previsto aumentar sus gastos militares más allá del 1,25% de su PIB hasta el año 2021.

Unas declaraciones que resuenan con mayor fuerza en momentos que Angela Merkel debe entrevistarse con Donald Trump este mismo viernes en Washington.

– Deshielo coreano –

Pompeo debería justificar la necesidad de aumentar los gastos esgrimiendo la amenaza planteada por Rusia, «un factor desestabilizador en Ucrania, Georgia y Siria», según el alto responsable estadounidense.

Exmilitar de 54 años, responsable desde enero de 2017 de la agencia de inteligencia más importante del mundo, Pompeo puede contar con el firme apoyo de Trump, que le calificó el jueves de «activo excepcional» para Estados Unidos en un «momento crítico».

Pompeo había sido enviado a finales de marzo para una reunión secreta con el líder norcoreano, Kim Jong Un, destinada a preparar el terreno antes de la inédita cumbre prevista a principios de junio con el presidente estadounidense.

El presidente estadounidense saludó este viernes la reunión «histórica» entre Kim y el presidente surcoreano, Moon Jae-in, mientras que Stoltenberg la calificó de «alentadora».

Las habilidades diplomáticas de Pompeo serán puestas rápidamente a prueba con la esperada decisión del 12 de mayo de Donald Trump sobre el acuerdo nuclear iraní, que amenaza con «romper».

Fuente: AFP

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