Llueven críticas contra Netanyahu tras anulación de acuerdo sobre migrantes

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El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu era blanco de críticas este martes, tras anular un acuerdo con la ONU que establecía la regularización de miles de migrantes africanos en Israel y la reinstalación de otros miles en países occidentales.

«Después de haber escuchado varias observaciones sobre este acuerdo, analicé las ventajas e inconvenientes y decidí anular este acuerdo», afirmó Netanyahu según un comunicado de su despacho.

El lunes en la noche Netanyahu había suspendido la aplicación del acuerdo, sólo pocas horas después de haber anunciado la firma con el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR).

El acuerdo tenía el propósito de sustituir un programa de expulsiones que había provocado una gran controversia y había anulado después de una decisión de la Suprema Corte israelí.

El acuerdo establecía la reinstalación en países occidentales de más de 16.000 sudaneses y eritreos que viven en Israel y, a cambio el estado hebreo se comprometía a darles un permiso de residencia a un número equivalente.

«Decidí suspender la aplicación de este acuerdo y volver a revisar los términos», afirmó el lunes Netanyahu en su página Facebook.

El primer ministro dijo que había considerado las críticas a este acuerdo por parte de los habitantes de Tel-Aviv, donde viven la mayoría de los migrantes.

Pero el anuncio del acuerdo con la ONU también suscitó reacciones duras en el seno de la derecha israelí, e incluso de algunos cercanos a Netanyahu.

– «Ninguna obligación moral» –

«Israel es un Estado judío y democrático que debe esforzarse en conservar su identidad», señaló la ministra de la Cultura, Miri Regev, apoyo indefectible de Netanyahu. En su opinión, las personas que entraron al país de manera clandestina y que se quedaron en Israel ilegalmente «tienen que volver a sus países», dijo.

El ministro de Educación Naftali Bennett, dirigente del partido nacionalista religioso La Casa Judía, dijo este martes a la radio pública que Israel no tenía «ninguna obligación moral de recibir clandestinos en búsqueda de trabajo».

Agregó que aspiraba a que ese acuerdo «problemático» con la ONU fuera anulado y no se quedara en la mera suspensión, tal como hizo Netanyahu horas después.

Benjamin Netanyahu, que el año pasado prometió «devolver el sur de Tel-Aviv a los ciudadanos de Israel», tenía previsto reunirse este martes con representante de la sociedad civil en esa ciudad.

En una primera reacción por la suspensión, el ACNUR lamentó en declaraciones a la AFP esta situación.

«Seguimos dispuestos a (aplicarlo) porque tiene beneficios para todo el mundo», afirmó la portavoz Carlotta Salma antes de conocerse la anulación.

En el marco de este acuerdo, países como «Canadá, Alemania o Italia» tienen vocación de recibir estos miles de migrantes, dijo Netanyahu. Pero estos dos últimos países lo desmintieron el lunes.

Salma dijo que hubo un «malentendido», y aseguró que el ACNUR tenía por misión «encontrar un acuerdo con los países disponibles».

Según las autoridades israelíes, 42.000 migrantes africanos viven actualmente en Israel. Las mujeres y los niños no figuran entre los amenazados por el plan inicial de expulsiones.

Estos migrantes africanos llegaron en su mayoría después de 2007 desde el Sinaí egipcio. La frontera con Egipto era en esa época muy porosa, pero se ha vuelto casi hermética en la actualidad.

Fuente: AFP

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