La selección femenina de Jordania sueña con ser primer equipo árabe en un Mundial

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Sobre un terreno de juego en el centro de Amán, Rouzbahan Fraij no escatima esfuerzos, consciente del desafío titánico que supone para la selección nacional femenina de Jordania lograr un billete para el Mundial de 2019.

Para lograrlo, y convertirse así en la primera selección árabe en participar en ese prestigioso torneo internacional, las futbolistas jordanas deberán en primer lugar brillar en el campeonato asiático, que se desarrolla este año del 6 al 20 de abril en el reino Hachemita.

«Juego al fútbol desde que tengo seis años. Al principio mi madre se oponía, decía que era un deporte de chicos, pero ahora las cosas han cambiado», cuenta Rouzbahan, de 17 años, la más joven del equipo.

«Nos tomamos este deporte muy en serio y nos ponemos presión porque queremos participar en la Copa del Mundo, es un sueño», afirma la joven, aún jadeante por el esfuerzo realizado.

Pero es consciente de que el reto dista de estar conseguido. «Intento conciliar mi amor por el fútbol y mis estudios en el instituto. A pesar del cansancio, me levanto a las 4 de la mañana para hacer mis deberes, porque mi futuro está en los estudios».

– «Transformar la mentalidad» –

Ocho selecciones participan en el campeonato de Asia (Jordania, Filipinas, China, Tailandia, Japón, Australia, Corea del Norte y Vietnam), de las que cinco se clasificarán al próximo Mundial, que tendrá lugar en Francia el año que viene.

«Estamos entre los primeros en la región en haber formado una selección femenina, en 2005, porque consideramos que el fútbol es un derecho para todos, especialmente para las mujeres, que representan la mitad de la sociedad», afirma el secretario general de la Federación jordana de fútbol, Sizar Soubar.

En 2005 apenas eran una quincena de jugadoras, y hoy son ya 611 las inscritas en los 16 clubes femeninos del país.

La selección nacional femenina de Jordania está al frente de la clasificación entre los países árabes, y en el puesto 51 del mundo, según la FIFA. El equipo masculino del reino ocupa el puesto 117º del mundo.

Desde el pasado mes de junio, las jugadoras se entrenan una media de cinco días a la semana.

La sociedad jordana vive «una transformación de las mentalidades, y la barrera que impedía a una chica jugar a fútbol se ha sobrepasado desde hace tiempo», asegura Yanal Malkouche, el jefe de prensa del equipo.

En su opinión, «incluso los padres más reticentes se convirtieron en los mayores apoyos».

Y algunas de las jugadoras están dispuestas a llegar muy lejos para lograr su sueño mundialista.

– «Preparadas» para triunfar –

Chahnaz Jebrine, de 26 años, era profesora de educación física en una escuela, pero dimitió para centrarse exclusivamente en la selección.

«Llevo el fútbol en la sangre desde que soy pequeña. Jugaba en las calles con los chicos del barrio y ahora estoy preparada para representar a mi país en el campeonato de Asia con la opción de lograr una plaza en el Mundial. Es un sentimiento maravilloso, indescriptible», dice esta jugadora, que porta velo.

El seleccionador del equipo nacional, el estadounidense Michael Dickey, se mostró muy impresionado por la importancia que concede el reino a su selección femenina.

En la ciudad deportiva de Al-Hussein en Ammán, un campo de fútbol está a la entera disposición del equipo.

Según Soubar, la «clasificación al Mundial sería la consagración de los esfuerzos de las jugadoras durante estos 13 últimos años».

Y si el seleccionador parece optimista sobre la clasificación de su equipo al Mundial de 2019, las chicas aún lo son más.

Stéphanie Al Naber, de 30 años, la capitana del equipo, defiende los colores de su país desde el inicio de la aventura en 2005.

Para ella, el equipo «está preparado para triunfar en el campeonato de Asia».

«Es el sueño de todas y queremos convertirlo en realidad».

Fuente: AFP

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