Indígenas desafían estado de excepción de Moreno y entran a Quito

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Desafiando el cerco militar formado de camiones y tanquetas, las bombas lacrimógenas y el estado de excepción que rige en Ecuador desde el jueves pasado, miles de indígenas ingresaron este lunes a Quito para reclamar del Gobierno Nacional la derogatoria del decreto ejecutivo que elimina los subsidios de los combustibles, lo que derivaría en un incremento del costo de vida de los ecuatorianos.

Jaime Vargas, presidente de la Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador (Conaie), aseguró que unos 20.000 indígenas llegarán a Quito para participar en un paro nacional anunciado para mañana.

La escalada de violencia y enfrentamientos con las fuerzas policiales y militares fue la tónica de la jornada de protesta. Varios carros que transportaban comestibles fueron atacados por los protestantes, se registró el saqueo de una planta de lácteos al sur de la ciudad y el incendio de una tanqueta, entre otros hechos de violencia.

En un comunicado, el Gobierno Nacional rechazó ´el saqueo y todo acto que ponga en riesgo vidas humanas y bienes públicos y privados´.  Por su parte, la Corte Constitucional de Ecuador declaró que la medida del Estado de Excepción emitida por el presidente Lenin Moreno se ajusta a la constitución.

Sin embargo, la Corte determinó que estas medidas regirán «únicamente por un plazo de treinta días», desde que no afecten el derecho a la protesta  y «se desarrollen en el marco del uso de la fuerza de manera necesaria, proporcional y progresiva» por parte de la policía y las Fuerzas Armadas. El dictamen protege, además, los derechos de los periodistas y los organismos de asistencia humanitaria.

Por otro lado, el defensor del Pueblo, Freddy Carrión, condenó la ´violenta represión´ de la fuerza pública que no se enmarca en un Estado constitucional de derechos.

El funcionario informó que se habían registrado al menos 485 detenidos, un fallecido por atropellamiento en las manifestaciones y un joven que perdió un ojo por el impacto de una bomba lacrimógena.

Carrión señaló que los actos de vandalismo y delincuencia no se justifican a pretexto de una manifestación social, pero fue enfático en denunciar el uso desmedido de la represión amparado en un estado de excepción que ´ha servido para generar espiral de violencia y vulnerar los DD. HH´.  

El ingreso de los indígenas y otros sectores que van sumándose a las protestas obligaron al desalojo del Palacio de Gobierno que inmediatamente fue custodiado por vallas metálicas y cientos de militares. Los negocios en diferentes sectores de la ciudad cerraron sus puertas e inclusive los grandes centros comerciales adelantaron el cierre de sus actividades. Paralelamente los eventos públicos y actos masivos fueron cancelados.

Los llamados al diálogo se hacen cada vez más insistentes en la búsqueda de una solución pacífica. La Conferencia Episcopal señaló que el diálogo sereno y respetuoso permitirá seguir trabajando por la justicia y solidaridad del pueblo. La ONU también levantó su voz para pedir al Ecuador que garanticen el derecho de los ciudadanos a manifestarse pacíficamente.

Anoche, la Corte Constitucional declaró legal el estado de excepción y les pidió a las fuerzas de seguridad respetar los derechos de los periodistas y los medios de comunicación, y además recordó que las medidas del Gobierno tienen una vigencia de 30 días.

Contenido tomado de: El Tiempo

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