El jueves la cúpula militar venezolana reaccionó a la juramentación de Juan Guaidó tachándola como mandatario encargado de «golpe de Estado» y expresó un absoluto apoyo al gobierno de Nicolás Maduro. Los venezolanos se preguntan por qué pese al clamor de una buena parte de la ciudadanía y de las presiones internacionales, siguen apoyando al lider chavista.

La revolución bolivariana del expresidente Hugo Chávez estaba pensada como una alianza cívico-militar, como las viejas dictaduras populistas, es decir, el estamento armado tiene participación determinante en la dirección que tome el país en cuanto a economía, política y social se refiere.

Los analistas coinciden en que la llave de la caída o la permanencia de Maduro está en las fuerzas militares. Pero, ante los acontecimientos actuales, como el masivo apoyo popular conseguido por la oposición el pasado 23 de enero, y el reconocimiento internacional concedido a Guaidó, ha abierto el gran interrogante sobre hasta dónde será fiel el estamento militar a la cúpula chavista.

“Si yo fuera general de la República, estaría seriamente pensando que si se cae Maduro me caigo yo. Me quedan el exilio, la cárcel en Venezuela o EE. UU. o terminar de soplón ante la DEA. Por eso tal vez sea mejor para ellos seguir con Maduro, no por convicción sino por necesidad”, describe un analista sobre el dilema que enfrentan algunos altos mandos y que prefirió el anonimato.

A juicio de la analista especializada en temas militares Rocío San Miguel, los militares podrían retirar su apoyo a Maduro “cuando se vea la voluntad abierta y masiva de los militares a no reprimir al verse superados por el pueblo. Esa será la señal para Maduro de que debe irse”. Y, por lo visto, esa señal aún no ha llegado.

Es por esto que Guaidó les ha ofrecido amnistías directamente a los militares en caso de que colaboren con la restitución del orden constitucional, consciente de que cada vez son más habituales los brotes de insurrecciones o levantamientos en los cuarteles, que por contar con apoyos reducidos o tener líderes de bajo rango no han tenido éxito, hasta ahora.

Más aún, Guaidó dijo que una amnistía podría estar sobre la mesa para Maduro en entrevista con la periodista colombiana Patricia Janiot, para Univisión.

Por su parte, Nicolás Maduro dijo estar dispuesto a hablar con la oposición.

País de generales

La dependencia militar se explica en el grado de participación que el estamento tiene en el gobierno y en la vida económica y social del país, tienen 9 de los 32 ministerios. Además de esto controlan PDVSA –la principal empresa estatal del país responsable del 96 por ciento de los ingresos–, controlan la distribución de alimentos, enorme herramienta de control social, tienen a cargo varias concesiones mineras y además uno de los ejércitos con mayor número de efectivos, que ha tenido un crecimiento exponencial en los últimos años.

Actualmente cuenta con 1.200 generales, cifra récord para un país que no tiene conflicto interno ni externo y que cuenta con 365.000 soldados, muchos más que Colombia, que padece la acción de la guerrilla, bandas criminales y narcotraficantes. “Los ministerios ya no representan fuentes de riqueza como antes. Los militares prefieren manejar” la importación y venta de alimentos subsidiados, dijo San Miguel.

A aquellos que realizan alzamientos, según lo ha documentado Human Rights Watch, acosan y torturan a los familiares. Y los pocos militares que se han atrevido a expresar su rechazo a lo que está sucediendo, por más amigos que hayan sido de Chávez, terminan tras las rejas.

La ONG Control Ciudadano da cuenta de más de 4.300 efectivos que desertaron de la Guardia Nacional en 2018, y unos 10.000 han pedido la baja desde el 2015, a pesar de los beneficios que se tienen, como por ejemplo más y mejores aumentos de sueldo a lo largo del año debido a la hiperinflación y otros privilegios. Lo que nos dice que no hay una lealtad de piedra a pesar de que  cuando Hugo Chávez llegó al poder hizo una purga y dejó solo a quienes abiertamente le expresaron su fidelidad.

A esto se le suma que EE.UU. tiene varias investigaciones activas por el «cartel de los soles» un grupo de oficiales involucrados en el narcotráfico y que en el que se mencionan a uno de los hombres más fuertes del régimen, Diosdado Cabello.

Desde Washington ya se ha sancionado a varios militares por corrupción, narcotráfico y violación de los derechos humanos prohibiéndoles el ingreso al país y confiscándoles bienes. “Las sanciones van a apretar a los miembros de la familia (…), les va a poner la vida dura, los van a obligar a volver a Venezuela o negociar con los países que están tras esto, a cambio de delaciones. Esto podría vencer la resistencia interna”, vislumbra el analista Luis Salamanca para la AFP.

Pero mientras esto sucede, la llave de los militares la sigue teniendo Maduro.

Fuente: El Tiempo

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