En el FMI, arranca proceso anticipado de sucesión

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Con la renuncia definitiva a la dirección del Fondo Monetario Internacional (FMI), Christine Lagarde inicia ahora una carrera que, muy seguramente, la llevará a presidir en poco tiempo otro gran organismo financiero: el Banco Central Europeo (BCE).

Su dimisión, que se hará efectiva a partir del próximo 12 de septiembre, no sorprendió, aunque sí causó revuelo por saber quién llegará en su reemplazo a la dirección del organismo multilateral que deja.

«(…) Con mayor claridad ahora acerca de mi proceso de nominación para presidir el BCE y el tiempo que tardará, he tomado esta decisión en el mejor interés del Fondo, ya que facilitará el proceso de selección de mi sucesor», dijo Lagarde en un escueto comunicado.

Lagarde, primera mujer en dirigir el FMI en sus 75 años de historia, había anunciado el pasado 2 de julio su renuncia temporal tras conocerse su nominación para encabezar el BCE, razón de más por la que su renuncia no tomó por sorpresa a los mercados.

Al frente de la entidad, en calidad de encargado, se mantendrá David Lipton, de quien el directorio del Fondo dijo tener su mayor confianza mientras elige sucesor.

Lagarde, de 63 años, llegó al FMI en 2011 tras la salida polémica de Dominique Strauss-Kahn, otro antiguo ministro francés que tuvo que dimitir en medio de un escándalo sexual. Su segundo mandato, renovado en 2016, concluía en julio de 2021.

Ahora se abre un complejo proceso de sucesión en el seno del organismo, aunque lo más probable es que el sucesor de Lagarde sea de origen europeo, como ha sido siempre.

Lo anterior, fruto de una norma no escrita tras los acuerdos de Bretton Woods de 1944 en los cuales, mientras Estados Unidos escoge al presidente del Banco Mundial, Europa selecciona al jefe del Fondo, sistema que ha generado grandes quejas por parte de las economías emergentes y organizaciones no gubernamentales (ONG), que han criticado la falta de transparencia de los procesos.

No obstante, para alcanzar la presidencia del BCE, el Consejo de la Unión Europea (UE) ?los ministros de los Estados miembros? debe dar su visto bueno.

También se deben mantener consultas con la Eurocámara y el Consejo de Gobierno del BCE (compuesto por los seis miembros del Consejo Ejecutivo y los gobernadores de los bancos centrales de los 19 países del euro). Tras ese proceso, los líderes de la UE podrán hacer la designación oficial a Lagarde como presidenta del BCE, en reemplazo del italiano Mario Draghi, quien a la postre suena para reemplazarla en el FMI, pero con un impedimento, sus 71 años, una edad que supera el límite máximo para el puesto.

Cargo codiciado, pero muy delicado

El director gerente del FMI es uno de los cargos más codiciados en finanzas internacionales.

El candidato seleccionado enfrentará el desafío de dirigir una institución dedicada a la cooperación económica, en un momento de conflictos a fuego lento. Deberá tener la capacidad de comprender algunas de las partes más arcanas de la economía global, junto con la diplomacia para crear consenso entre los grandes jugadores de la economía mundial.

Mark Sobel, exfuncionario del departamento del Tesoro de Estados Unidos y miembro de la junta del FMI, le dijo al Financial Times que ´ve poco probable que Donald Trump presente obstáculos para una nominación europea, dado que Malpass fue nombrado fácilmente. Eso muestra que el duopolio está intacto y que los europeos pueden tener el cargo (del FMI) si lo desean´.

Fuente: El Tiempo

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