El régimen sirio prosigue su reconquista de la región de Damasco

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El régimen sirio continúa su reconquista de la región de Damasco, centro del poder de Bashar Al Asad, con el anuncio, este miércoles, de la toma de control de Qalamun oriental, mientras mantiene su ofensiva contra el último bastión yihadista en la capital.

El presidente Al Asad lleva varias semanas expandiendo su presencia en los alrededores de la capital gracias a acuerdos de evacuación y varias ofensivas.

Once días después de haber recuperado Guta Oriental, el último bastión rebelde cerca de Damasco, las fuerzas del régimen retomaron el control de Qalamun oriental, al noreste de la capital.

La región está «vacía de todo terrorismo», anunció este miércoles la televisión pública, recurriendo a la terminología del régimen para designar a los rebeldes.

El martes y el miércoles las fuerzas de seguridad interior entraron en las localidades de Ruhaiba y Yairud, donde se izó la bandera nacional siria, informaron los medios públicos.

Decenas de autobuses han transportado desde el sábado a varios miles de combatientes rebeldes y a sus familiares de Ruhaiba, Yairud y Nassiriya a territorios del norte del país en manos de insurgentes.

– ‘Sustitución de la población’ –

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH), que cuenta con una amplia red de informadores en Siria, varios de esos convoyes llegaron a la región de Afrin (noroeste), controlada por rebeldes proAnkara.

Allí se instalaron en un campo de desplazados cerca de Jandairis, no muy lejos de la frontera con Turquía, indicaron responsables rebeldes a la AFP.

Pero, para el geógrafo especialista en Siria Fabrice Balanche, el traslado de rebeldes se corresponde con una lógica de «sustitución de la población» impulsada por Ankara.

En enero, Turquía llevó a cabo una ofensiva para expulsar de Afrin a la milicia kurda de las Unidades de Protección Popular (YPG), dejando decenas de miles de desplazados, kurdos en su mayoría.

Las YPG y los responsables kurdos acusan a Ankara de querer modificar la demografía de la región, algo que el gobierno turco niega.

La estrategia del régimen sirio, apoyado por su aliado ruso, suele consistir en asediar una zona durante varias semanas, bombardeándola, para forzar a los insurgentes a aceptar ser transferidos a áreas rebeldes del norte del país.

En cambio, en el sur de la capital, los yihadistas del grupo Estado Islámico (EI) han rechazado ser evacuados, según el OSDH.

Esto comportó una campaña de bombardeos del régimen desde el 19 de abril en su último feudo cercano a Damasco, compuesto por el campo de Yarmuk y los barrios aledaños de Hayar Al Aswad, Qadam y Tadamun.

También tienen lugar combates terrestres, mientras que los yihadistas responden con disparos de obuses y cohetes contra los barrios progubernamentales.

Según el OSDH, quedaría aún un millar de yihadistas en ese reducto. Su caída le permitiría al régimen controlar el conjunto de la capital y sus alrededores, por primera vez desde 2012.

– El símbolo de Yarmuk –

La situación de Yarmuk ilustra la tragedia de la guerra de Siria, que ha dejado más de 350.000 muertos y millones de desplazados y refugiados desde 2011.

Antes de que empezara el conflicto, en ese campo de refugiados vivían unos 160.000 refugiados palestinos y sirios, según la Agencia de la ONU para los Refugiados palestinos (UNRWA).

Pero, tras años de combates y un asfixiante asedio, «sólo unos centenares» viven allí en la actualidad, consideró el comisario general de la agencia, Pierre Krahenbuhl, en Bruselas, donde se celebra la Conferencia de donantes para el futuro de Siria.

«Estos últimos meses, sólo quedaban 6.000 o 7.000 [habitantes] en Yarmuk y parece que la mayor parte huyeron a barrios vecinos, en particular, Yalda», indicó.

Yarmuk «simboliza el alcance del sufrimiento de millones de sirios pero también de cientos de miles de refugiados palestinos», consideró.

Fuente: AFP

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