Comienzan las consultas en Italia para la formación de gobierno

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El presidente de Italia inició este miércoles una ronda de consultas para designar al primer ministro tras el complejo resultado de las legislativas, en la que ningún partido obtuvo la mayoría parlamentaria necesaria para dirigir el país.

Como es tradición, Mattarella, verdadero árbitro de la situación, recibió a media mañana en el palacio del Quirinale a la nueva presidenta del Senado, Elisabetta Alberti Casellati, exabogada del multimillonario político Silvio Berlusconi.

Luego recibió al presidente de la Cámara de Diputados, Roberto Fico, uno de los fundadores del Movimiento Cinco Estrellas (M5E).

Y más tarde al expresidente de la República Giorgio Napolitino.

El jueves Mattarella recibirá a los representantes de los principales partidos políticos, comenzando por la formación antisistema M5E, encabezada por su líder, Luigi di Maio.

Di Maiuo reclama el cargo de primer ministro como representante del mayor partido del país, con más del 32% de los votos.

Los partidos de la coalición de derecha, que obtuvo 37% de los votos y también exige la jefatura de gobierno, serán recibidos en forma separada.

Se trata de la xenófoba Liga Norte, dirigida por Matteo Salvini, de Forza Italia, el partido de Berlusconi, y de Hermanos de Italia, la extrema derecha neofascista de Giorgia Meloni.

En las elecciones de marzo, uno de cada dos italianos votó por formaciones antisistema, es decir el M5E y la Liga Norte.

Desde hace un mes, las declaraciones, intercambios e intentos de diálogo entre los principales líderes no dejan vislumbrar un acuerdo para desbloquear la situación.

– Todos los escenarios son posibles –

Según el diario Il Fatto Quotidiano, Berlusconi, inhabilitado para ejercer cargos políticos desde 2013 por fraude fiscal, liderará la delegación de su partido, lo que resulta una suerte de reparación pública y formal.

«Todo el que quiera el apoyo de la coalición de derecha tiene que hablar con él, ese es su mensaje, quiere ser rehabilitado», explica el diario.

El Partido Democrático, en el poder en los últimos cinco años, gran derrotado de las eelcciones con tan solo 18% de los votos, está dividido entre un sector dispuesto a ejercer sólo como oposición sin apoyar un gobierno liderado por el M5E o por la derecha y otro más abierto al diálogo.

«No hay ninguna posibilidad de dialogar con la derecha de Salvini, las diferencias son profundas», sentenció el secretario interino, Maurizio Martina.

«Un ejecutivo formado por el M5E y la Liga nos preocupa», advirtió Martina.

Si bien existen puntos de convergencia entre esas dos partes, como impuestos más bajos, lucha contra la inmigración y desmantelamiento de la criticada reforma de las pensiones, ninguno parece estar dispuesto a ceder.

«Estamos dispuestos a hablar con todos, pero no a depender de nadie, porque la coalición de derecha fue la más votada por los italianos», suele repetir Salvini, de 45 años, quien no reivindica el cargo de primer ministro para él.

«No digo yo o nada», explicó.

En cambio, Di Maio reivindica abirtamente la jefatura del gobierno pese a que con ello dificulta un acuerdo con Salvini.

«Fue lo que pidieron 11 millones de personas», dijo Di Maio, de 31 años, cuya candidatura tiene el veto también de Berlusconi.

«Propongo un contrato a la Liga o al Pd. Con el partido Fuerza Italia no queremos nada», anunció Di Maio la víspera en un programa de televisión.

Según la prensa, Di Maio ya tiene un borrador con la ley de presupuestos de su gobierno, que inclusive respeta las exigencias de la Unión Europea y con el que quiere convencer a las demás fuerzas de que lo apoyen.

Mattarella, exmagistrado de la Corte Constitucional, presidente desde 2015, tendrá que demostrar sus habilidades como mediador.

Para ello, el veterano y experimentado político necesita tiempo por lo que probablemente convocará más rondas de consultas.

Luego dará el encargo de formar el gobierno a la persona que considera puede tener el apoyo de la mayoría de los 630 diputados y 315 senadores, los cuales a través de un voto de confianza en el Parlamento darán nacimiento al nuevo Ejecutivo.

Un gobierno que para algunos debería reformar la controvertida ley electoral, culpable del actual bloqueo político, de manera que Italia vuelva a las urnas y decida con más claridad su futuro.

Fuente: AFP

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