Bélgica llora a las víctimas del ataque de Lieja

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Bélgica rindió homenaje este miércoles a las tres víctimas del ataque la víspera en Lieja (este), entre ellas dos policías, mientras la investigación intenta determinar si el autor, un delincuente radicalizado, perpetró solo estos «asesinatos terroristas».

A las 13H00 (11H00 GMT), la ciudad de Lieja recordó a las víctimas con un sentido minuto de silencio, encabezado por el primer ministro, Charles Michel, junto a decenas de policías y civiles con el rostro compungido y lágrimas en los ojos.

La selección nacional de fútbol, los Diablos Rojos, guardó también un minuto de silencio antes de una sesión de entrenamiento en Tubize, a unos 20 kilómetros al suroeste de Bruselas. Las banderas ondeaban a media asta en varias ciudades de este reino europeo.

Dos agentes de la policía local, Soraya Belkacemi (44 años) y Lucile Garcia (54), y el joven estudiante de 22 años Cyril Vangriecken, perdieron la vida la víspera a manos de Benjamin Herman (31), en el último de una serie de ataques contra las fuerzas del orden en Bélgica desde 2016.

La fiscalía federal belga, que asumió el caso, anunció este miércoles que privilegian la pista terrorista. «Los hechos están calificados de asesinato terrorista», según su portavoz, Wenke Roggen, si bien buscan «determinar si sus motivaciones eran terroristas» y si actuó solo.

– ‘Modus operandi’ –

Los «primeros elementos de la investigación» apuntan a un «modus operandi» similar a los llamados de la organización yihadista Estado Islámico (EI), que en sus vídeos de propaganda urge a atacar a policías con un cuchillo y hacerse con sus armas, como sucedió en Lieja, explicó.

El autor, de nacionalidad belga y con antecedentes penales por consumo de estupefacientes y robos, atacó con un cuchillo a ambas policías locales el martes hacia las 10H30 (08H30 GMT) en una arteria céntrica de Lieja, antes de robarles sus armas de servicio.

Con las pistolas en su poder, disparó y mató a ambas agentes, así como a un joven de 22 años que ocupaba el asiento de copiloto de un vehículo estacionado en las inmediaciones. A continuación, penetró en un centro educativo cercano, donde tomó brevemente como rehén a una empleada de limpieza.

El autor del ataque, a quien las fuerzas del orden abatieron en un intercambio de tiros a su salida del centro educativo Léonie de Waha, «gritó en varias ocasiones ‘Allahu Akbar'», confirmó Roggen, agregando que este «estuvo en contacto con personas radicalizadas» en 2016 y principios de 2017.

Un video aficionado que se procuró la AFP muestra al autor gritando «Allahu Akbar» (Alá es grande) mientras camina. En otro video no profesional, parece que el asaltante, vestido de negro, grita «Allahu Akbar» al tiempo que ataca a los agentes.

«La radicalización puede ser una motivación, pero también puede ser la falta de perspectivas en nuestra sociedad, porque también cometió un asesinato la noche anterior», dijo en la mañana el ministro del Interior, Jan Jambon, a la radio Bel-RTL.

– Sospechoso de una cuarta muerte –

El autor, quien había salido el lunes de la prisión de Marche-en-Fammenne con un permiso que expiraba el martes por la tarde, es sospechoso de haber matado durante la noche a un hombre de 30 años en su domicilio de On (sur). Según medios locales, el fallecido era toxicómano y recibió martillazos.

Para el ministro del Interior, «la psicología de este individuo -quizás también estuviera drogado- plantea muchas preguntas». «Antes de sacar conclusiones, debemos esperar el resultado de la investigación», agregó a Bel-RTL.

Los medios belgas destacaron este miércoles el papel de la rehén, «una mujer valiente que quizás evitó más víctimas», en palabras de Jambon, y quien, tras confirmar al atacante que ella era musulmana, le espetó: «¡No debes estar aquí, es una escuela!», según su testimonio citado por el diario La Dernière Heure.

Bélgica fue blanco de un doble atentado terrorista reivindicado por la organización yihadista Estado Islámico (EI) en marzo de 2016, en el que perdieron la vida 32 personas en el metro y el aeropuerto de Bruselas.

El OCAM, organismo belga que evalúa la amenaza terrorista, decidió el martes mantener el nivel de alerta 2, correspondiente a una amenaza «improbable» y en el que se encuentra desde enero tras tres años principalmente en nivel 3.

El último ataque considerado como «terrorista» se produjo en agosto, cuando un hombre de 30 años de origen somalí atacó con un cuchillo a dos soldados al grito de Allahu Akbar en el centro de Bruselas. Un soldado resultó herido leve y el autor fue abatido.

Fuente: AFP

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