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La economía venezolana viene en declive desde que en 2013 se desplomó el precio del petróleo. Las empresas nacionales y extranjeras no escapan a los efectos de una crisis económica brutal, de la que Nicolás Maduro culpa a un boicot orquestado desde Estados Unidos pero considerada por la mayoría de expertos internacionales el resultado de su política económica.

Goodyear es la última multinacional en abandonar Venezuela, después de Kellogg, Kimberley Clark y varias aerolíneas.

Así lo informó la compañía a sus trabajadores de Venezuela a través de un comunicado que los empleados hicieron circular por redes en el que decía que «tomó la difícil decisión de dejar de producir neumáticos» y abandonará el país dejando como parte de indemnización 10 llantas a cada uno.

«Nuestro objetivo era mantener las operaciones, pero las condiciones económicas y las sanciones impuestas por Estados Unidos lo han hecho imposible».

La medida tomó por sorpresa a los trabajadores de la multinacional en Venezuela, algunos representantes sindicales y empleados aseguraron que la fábrica contaba con materia prima para seguir operando.

Hasta el viernes, Goodyear fabricaba ruedas a un ritmo de entre mil y 2.000 unidades diarias, apenas un 10 por ciento de su capacidad.

En un país donde hay una escasez de todo tipo de productos, los neumáticos de calidad son valiosos en el mercado negro.

El gobierno ha tratado de compensar su enorme  déficit imprimiendo dinero inorgánico, con lo que dio alas a la hiperinflación, el gran problema de la Venezuela actual.

Con los precios desbocados, obligadas por el gobierno a subir una y otra vez los salarios, y ahora además bajo la amenaza de verse afectadas por las sanciones de Estados Unidos, el margen de beneficio para las compañías se redujo tanto que muchas ya no le encuentran sentido a permanecer en Venezuela.

Hay que recordad que en los últimos dos años, el gobierno del presidente Donald Trump impuso sanciones a decenas de venezolanos, incluidos altos funcionarios como el propio Nicolás Maduro. Washington los acusa de corrupción, tráfico de drogas y abusos contra los derechos humanos, algo que los señalados niegan.

Fuente: El Tiempo

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