Situación crítica en Puerto Boyacá

El pasado 11 de julio de 2019 por este mismo medio se realizó una publicación llamada el “El fenómeno del embajador de la india se toma la industria petrolera”, pues bien, dicho artículo es la fiel realidad que estamos viviendo los Puerto Boyacenses en el campo Turpial a cargo de TPL Colombia.

La empresa TPL Colombia fue la ganadora en la adjudicación del campo Turpial que se encuentra ubicado en el municipio de Puerto Boyacá corregimiento de Vasconia, Boyacá. Esta empresa realizó a su vez un acuerdo comercial con la empresa Venemar Energy Group – en la que cuenta con el mayor porcentaje en la participación- para que opere el campo, realice las adecuaciones de las locaciones, vías, contrate mano de obra y servicios locales etc.

La buena noticia duro muy poco tiempo, ya que los atrasos en los pagos a los proveedores generaron varios bloqueos, cancelación de los servicios y molestia entre la comunidad en general, aunque los pozos son productores no se entiende a qué se debe el atraso en los pagos a la región. Se sabe que el negocio de los hidrocarburos sale un cheque al portador cuando sale productor, de lo contrario es un negocio a todo riesgo donde la operadora es la responsable de las deudas ocasionadas en la región.

En este caso debería ser TPL Colombia la organización responsable, pero como ellos no contrataron directamente los servicios de la comunidad sino fue la compañía Venemar Energy Group, han dicho que no se hacen responsables, por el contrario ha declarado ser  víctimas como lo ha expresado su representante legal, al ser usados por parte de Venemar como vehículo mediante un contrato de asociación con una empresa que ya tuviera un bloque asignado para que esta compañía pudiera lograr su objetivo de constituirse como operadora ante la ANH.

Puerto Boyacá se ha caracterizado por ser una zona petrolera donde su comunidad está acostumbrada a tener relaciones con empresas operadoras que contratan los bienes y servicios de la población del área de influencia sin generar problemas a mayor escala, conocen y saben perfectamente cuáles son sus derechos y obligaciones con las empresas operadoras; por tal motivo, se han solicitado reuniones con múltiples instituciones como: Ministerio del Interior, ANH, USO, Ministerio del Trabajo y Protección Social, Alcaldía Municipal, entre otras, con el fin de buscarle solución a esta problemática.

Por su parte, TPL Colombia mediante comunicado el pasado 27 de septiembre informa que va a hacer posesión del campo y va a entrar con sus proveedores y contratistas a seguir con la operación del campo y que los trabajadores contratados por Venemar Energy Group tendrían que salir del área, lo que obligó a la comunidad a tomar vías de hecho con el fin de buscar un responsable que pague lo que se invirtió. Esta acción demuestra que ni TPL ni Venemar tienen el músculo financiero para desarrollar el campo, se costearon con los recursos locales dejando una deuda de más de tres mil millones de pesos sin contar la problemática social que han generado, los líos jurídicos entre proveedores y el estado, familias sin salario, etc.

Este es un llamado de urgencia a la ANH, Ministerio de Minas y gobierno en general para que se revise el caso, la población no puede continuar financiando a las empresas operadoras quienes se llevan los recursos creando figuras turbias, pero legalmente constituidas.

Comunidad de Puerto Boyacá y gremios organizados.

 

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