Presos de La Modelo, listos para emprender en negocios de belleza

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Tras recibir formación durante 7 meses, 16 internos LGBTI de la cárcel La Modelo, de Bogotá, reciben este jueves su diploma como gestores de negocios de moda y belleza, que les entrega la Universidad Sergio Arboleda, que dictó este curso.

La formaciónm que tuvo el propósito de brindarles a herramientas para una adecuada reinserción laboral, se dio gracias a una iniciativa de la Fundación Acción Interna (FAI), que desde 2013 trabaja por dignificar las condiciones de las personas privadas de la libertad. 

Johana Bahamón, directora de la FAI, manifestó que se tomó la decisión de que el curso fuera en moda y belleza porque vieron que entre los internos había un gran interés en ese tema. Bahamón agregó que esto les ayudará a «crear sus propios emprendimientos en belleza y moda o trabajar en cualquiera empresa relacionada con cosmetología. ¡¡Están listos para trabajar!!», comentó.

El diplomado que tuvieron los internos e internas de la cárcel se dividió en dos partes, por un lado aprendieron técnicas básicas en cosmetología, y además recibieron capacitación en creación de empresas y desarrollo de proyectos.

Al final del taller, cada interno presentó una propuesta de negocio basándose en todo lo aprendido. Entre los emprendimientos expuestos hubo empresas de viaje, barberías, restaurantes, centros estéticos y muchos otros.

Para Juan Pablo Rivera, un joven de 31 años de edad, este curso fue una oportunidad de aprender cosas nuevas, «aprender nos ayuda a ser ‘alguien’ como persona y sociedad».

Antes de llegar a prisión, Juan Pablo trabajaba en una vereda de Guatapé, Antioquia, y contó que llegó a la prisión «por malas decisiones. Cuando me quise detener ya era demasiado tarde y estaba en juego la vida e integridad mía y de mi familia».

Y agregó que este estudio es muy importante para él, pues le ayudará a formar empresa y empreder una vez salga de prisión.

«En las cárceles los derechos de las personas LGBTI son muy vulnerados, además, las personas que estamos en la cárcel siempre vamos a enfrentar un estigma de la sociedad, luego de que salimos, por haber estado en la prisión, la gente solo nos ve como delincuentes lo que no nos ayuda a encontrar trabajo fácil al salir, por eso es importante poder educarse para formar empresa», indicó.

Por último Juan Pablo comentó que ahora que tiene un diploma, planea seguir con su vida, con más herramientas, y «luchar por mis derechos, por la igualdad, derechos humanos, y para trabajar en algún momento en esta rama de belleza y moda».

En eso coincidió Verónica Urrego, una joven trans de 32 años que también está recluida en la cárcel La Modelo.

«Llegué a prisión por una mala decisión, estoy por el delito de microtráfico y concierto para delinquir. Pero para mí este estudio significa poder emprender, aprendí un arte y ahora tengo un ‘cartón’ (diploma) en mi vida», comentó Verónica.

Ella explicó que una vez salga de prisión planea reforzar más los conocimientos que adquirió sobre moda y belleza para poder ejercer laboralmente en esa área. Además, comentó que le gustaría mucho poder enseñar y compartir lo que aprendió con otras mujeres como ella, que no han tenido nunca una oportunidad así de educarse en esta área.

Verónica agregó que frente a la discriminación que enfrentan las personas LGBTI que estuvieron en prisión para encontrar trabajo, por un lado por ser exconvictos y por otro por ser personas de orientación sexual diversa, este curso era una «oportunidad que no se podía dejar pasar».

«Este curso influyó en mí porque me dio conocimientos y me llevó a pensar mejor mi proyecto de vida. Me ayudó a verme más como persona, a darme cuenta de que tengo muchas capacidad que puedo explorar y poner en práctica en mi vida», concluyó.

Contenido tomado de: El Tiempo

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