Las claves del nuevo decreto de calidad de la educación superior

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Luego de nueve meses de discusión entre el Gobierno Nacional y distintos actores de la educación, finalmente se firmó el decreto que supone una transformación del registro calificado de las instituciones de educación superior (IES) en el país, que es el instrumento con el cual el ministerio del ramo autoriza a una universidad para ofrecer programas y modalidades.

Así, se da respuesta a las demandas actuales del sector, especialmente porque simplifica los trámites, reglamenta las modalidades de estudio: presencial, a distancia, dual y virtual, y reconoce las diferencias entre los programas técnicos, tecnológicos, de pregrado y posgrado. Estos parámetros no estaban del todo claros en la anterior regulación (decreto 1295 de 2010).

La nueva norma (el decreto 1330 del 2019) fue sancionada ayer por el presidente Iván Duque y la ministra de Educación, María Victoria Angulo, en presencia de los rectores miembros del Sistema Universitario Estatal (SUE) y de la Asociación Colombiana de Universidades (Ascún) y Colciencias, entre otros.

Al firmar el decreto, el presidente Duque resaltó que se quiere que la calidad esté enfocada hacia el aprendizaje. «Acá estamos alineando el propósito no solo de enseñar, sino también de cómo aprende el estudiante y de qué manera se va a desenvolver».

En efecto, en adelante se evaluarán los resultados académicos de los estudiantes durante la carrera y después de graduados.

En cuanto al trámite para programas y modalidades, según la ministra, las IES solo deberán sacar un único registro calificado para poder ofrecer un pregrado o posgrado en cualquiera de las modalidades que ofrezcan.

La jefa de la cartera de Educación explicó también que la norma contempla la promoción de la oferta de programas en las diferentes modalidades u otros adecuados a las necesidades poblacionales y territoriales. Con esto se eliminan los llamados programas de extensión, una metodología que exigía un registro por cada modalidad. «Este cambio le permitirá a las universidades mayor agilidad en la oferta de todos esos programas», detalla la ministra.

Esta modificación es considerada como positiva por los rectores, pues antes se debía sacar un registro por cada una de las modalidades, lo cual demandaba mucho tiempo y en ocasiones hasta un año (ahora se estima que tomará 7 meses), mientras verificaban infraestructura, docentes, programas curriculares, desarrollos de investigación, entre otros.

De hecho, una de las solicitudes de las IES, sobre todo de aquellas que en sus pénsums ofrecen programas virtuales y a distancia, era que se tuviera en cuenta la realidad de las nuevas modalidades de estudio, que hoy acogen a más de 500.000 alumnos, según el Observatorio de la Universidad Colombiana.

El decreto 1330 también resuelve las diferencias de criterio que vienen teniendo la Comisión Nacional Intersectorial de Aseguramiento de la Calidad de la Educación (donde se registran los programas de educación) y el Consejo Nacional de Acreditación, instancia que evalúa y acredita a las instituciones.

Sobre este punto, el ministerio explica que se incluyeron mecanismos para que el Consejo Nacional de Acreditación tenga en cuenta la información reportada por las instituciones en los procesos de registro calificado. «Esto evitará la duplicidad de procesos», asegura la ministra.

Precisamente, Leonardo Fabio Martínez, rector de la Universidad Pedagógica, le dijo a este diario que se necesitaba que los procesos de renovación de registro calificado y de acreditación fueran más fáciles «para que las universidades no resulten haciendo dos procesos que no tienen coherencia entre ellos».

Otro de los aspectos que contempla el nuevo decreto es que les permite a las instituciones ofrecer niveles diferentes de investigación. Es decir, reconoce que la capacidad entre una institución técnica o tecnóloga difiere de la de una pública o privada.

¿Qué dicen los rectores?

Para Alejandro Cheyne, rector de la Universidad del Rosario, el decreto es importante por tres aspectos: eficiencia, despliegue regional y autonomía universitaria.

«En la medida en que los procesos ante el Ministerio de Educación son más ágiles, las universidades podemos ofrecer programas acordes a las necesidades de la sociedad», indica Cheyne.

Agrega que la nueva reglamentación permitirá llegar «no solamente a las principales ciudades, sino a todas las regiones. Además, reconoce el proyecto vocacional institucional de cada universidad, según su contexto».

En este aspecto coincide Jairo Torres, rector de la Universidad de Córdoba y director del Sistema Universitario Estatal (SUE), quien considera que el decreto «ofrece una autonomía que les permite a las universidades pensar en función de su territorio, ya sea regional o en la capital».

Torres también destaca que el decreto garantiza el aseguramiento de la calidad de la educación, que, en su opinión, desde hace 30 años se ha mantenido con los mejores estándares.

Construcción colectiva

Para la creación del decreto se contempló la participación de más de 600 rectores y representantes de 247 instituciones de educación superior, luego de que levantaron la voz de protesta para que fueran incluidos en el proceso.

El Ministerio de Educación explica que se realizaron 29 talleres ?Calidad es de todos?, organizados por el Gobierno Nacional en Bogotá, Medellín, Cali, Barranquilla y Cartagena, entre octubre de 2018 y junio de 2019, con el ánimo de recoger observaciones, inquietudes y necesidades que permitieran definir las estrategias.

¿El nuevo decreto se adapta a las actuales necesidades del desarrollo y de la sociedad colombiana?

La dinámica y las tendencias globales de la educación superior evidencian la necesidad de estructurar un sistema que sea incluyente y articulado, basado en resultados de aprendizaje de los estudiantes (…). Esta normativa promueve la capacidad de autoevaluarse y autorregularse, por medio de sus sistemas internos de aseguramiento de la calidad, cree en la calidad de nuestras instituciones y les entrega la responsabilidad de seguir construyendo un camino de alta calidad, tomando decisiones que cumplan con los retos de pertinencia que el país demanda.

Una queja constante de los rectores es que los procesos de registro son muy demorados. ¿Esto va a cambiar?

Es preciso mencionar que las solicitudes de registro calificado se centran especialmente en la verificación y evaluación de quince condiciones de calidad establecidas en la Ley 1188 de 2008. Con la norma pasada, cada vez que una institución de educación superior solicitaba un registro calificado, se verificaban y evaluaban todas esas condiciones, lo cual requería un arduo trabajo de valoración del Ministerio de Educación Nacional.

Por ello, el nuevo decreto plantea dos etapas en el procedimiento para atender las solicitudes de registro calificado, prerradicación y radicación.

¿Qué propone este nuevo decreto para las universidades en temas como la investigación?

En materia de investigación también era importante precisar que son las instituciones las que, desde su identidad, tipología, naturaleza y niveles de formación, declaran la intensidad en la que van a fomentar la investigación para el desarrollo de conocimientos, actitudes y habilidades que permitan la solución de problemas o el análisis de situaciones particulares de carácter disciplinario, interdisciplinario, profesional o técnico.

Fuente: El Tiempo

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