Cómo se harán las investigaciones sobre fracking

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Esta semana un nuevo capítulo se sumó a la discusión alrededor del fracking en Colombia. Mientras el sector industrial y petrolero celebra la medida del Consejo de Estado, que abre la posibilidad de que el Gobierno Nacional realice los Proyectos Piloto Integrales de Investigación (PPII), otros cuestionan la decisión.

«Nos oponemos rotundamente a experimentar con comunidades, y más en una zona tan sensible como en los complejos de ciénagas y humedales del Magdalena Medio, donde viven especies amenazadas como el manatí y el jaguar. Lo que está en juego son nuestros bienes comunes, el agua, la vida, la biodiversidad y la salud de los habitantes de esa región», dijo la Alianza Colombia Libre de Fracking.

El economista Juan Pablo Ruiz, miembro de la Comisión de Expertos sobre Fracking, se pronunció para aclarar y detallar el escenario que viene. Pidió no mezclar peras con manzanas. En otras palabras: una cosa son los PPII y otra las prueba pilotos de pozos. Todavía hay vacíos de información (especialmente en el agua subterránea del país) y una normatividad débil que genera desconfianza.

¿En dónde radica la diferencia? ¿Qué son los PPII?

El decreto de 2013 (el 3004) hablaba de establecer los criterios y procedimientos para la exploración y explotación de hidrocarburos en yacimientos no convencionales con propósitos comerciales, pero no es lo mismo que los Proyectos Piloto Integrales de Investigación (PPII), que propusimos desde la Comisión. Estos son experimentales, controlados, y deben tener seguimiento y monitoreo, tanto de la autoridad nacional como de la sociedad civil.

Eso significa que requieren una reglamentación distinta. Pueden apoyarse en la existente pero necesitan puntos nuevos que no están considerados.

¿A cuáles puntos se refiere?

El propósito fundamental debe ser complementar la línea base: los datos sociales y biofísicos. Por ejemplo, saber cómo está la salud de la población local antes de iniciar el proyecto y cómo evoluciona después de que se ejecute. También debemos saber las características de la oferta del recurso hídrico, la demanda en la zona, y luego ver si el proyecto altera o no ese equilibrio.

Y que el recurso sea de calidad ?

Efectivamente no es suficiente con que haya recursos hídricos sino que sean de buena calidad. Si no logramos manejar los temas de contaminación el impacto será muy distinto.

Importante también la veeduría y la participación ciudadana para que las comunidades y la sociedad civil en general se sientan satisfechas y representadas por la autoridad ambiental. Para que haya confianza debe haber capacidad institucional y seguimiento, incluso, empezando con los proyectos que hoy están en curso. Esa información debe divulgarse en línea.

¿Cuál es el principal objetivo de los PPII?

Reducir la incertidumbre. Mayor incertidumbre me puede llevar a decirle no al fracking. Pero podemos disminuir la incertidumbre lo que más podamos para luego llegar a la decisión consciente de que no se puede hacer fracking. No lo sabemos.

Si la evaluación costo-beneficio integral nos dice que la actividad no genera beneficios para el país, pues no se hace. Y esos beneficios deben ser para Colombia, no para Exxo, por poner un ejemplo.

La ejecución de los Proyectos Piloto Integrales de Investigación nos debe llevar a generar la información suficiente para saber, siguiendo el principio de precaución y con mejores datos, si sí se puede o no adelantar esta actividad con unos riesgos que podamos manejar. Aprobar los PPII no significa aprobar el fracking. Este es un proceso largo.

¿Qué tan largo?

Depende de la severidad con que se haga. Hay que construir la línea base: en salud, en aspectos sociales, de recursos hídricos, usos, características ecosistémicas en las zonas de intervención. Ese es el punto de partida para hacer monitoreo. Pero esto no tendría que durar más de un año.

Hay que capacitar a las comunidades locales con información técnica. Esta es la licencia social: transferir la información de manera pedagógica. Hay que cumplir con la ley de transparencia para que la gente sepa al detalle lo que está pasando en su territorio. Y debe haber un ajuste en la reglamentación existente para avanzar.

¿Pero en cuánto tiempo calculan que podrían dar el siguiente paso?

En dos años aproximadamente, pero depende.

¿En dónde se harán los PPII?

Los sitios previstos están en el Magdalena Medio. Ahí está el mayor potencial que se ha identificado en el país.

¿Qué puntos exactamente?

En la formación La Luna.

¿Cuántas perforaciones se piensan hacer?

La idea es que haya más de una perforación porque eso nos permite reconocer condiciones ambientales distintas. La diversidad de espacios nos genera más y mejor información. Permite contribuir al conocimiento y disminuir la incertidumbre.

Por eso? ¿Cuántos pozos y qué área cubrirían?

Unos 4 o 5 pozos. Se hace una perforación vertical y luego una horizontal, que es el reconocimiento de las áreas alrededor de la roca generadora. La roca generadora está en sitios próximos a los depósitos de yacimientos convencionales.

¿A qué profundidad es la perforación vertical?

Entre 3.000 y 5.000 metros. También perforaciones horizontales a diferentes alturas para analizar la capacidad de la roca.

No puedo responder sobre el área total porque eso depende de las características que se encuentren, de los hallazgos y de la rentabilidad que se vea que tiene la roca. Si hay una buena zona, se pueden hacer perforaciones cada 5 kilómetros,  pero tal vez no. Es difícil prever cómo será.

¿Por qué se hacen perforaciones con un vacío de información tan grande en temas de agua subterránea, de acuíferos?

En este momento no conocemos el 72 % de los acuíferos en Colombia. Hay que empezar con las zonas en las que se harán los proyectos pilotos de investigación. La distancia de los proyectos a acuíferos importantes hay que definirla después de tener la línea base.

¿Entonces primero empezarán con los estudios de agua subterránea en La Luna?

Sí. Generar la línea base nos permite precisar el lugar de los proyectos piloto de investigación.

¿Por qué cree que la gente está tan reacia frente al fracking?

Eso ha evolucionado. Creo que no hay oposición radical al tema. Generemos conocimiento y luego tomamos decisiones. El tema sí tiene algo de hinchada pero en este momento estamos dando una discusión sobre el fracking que hace 20 años no se dio. Eso es muy positivo.

¿Tiene sentido, en un escenario de crisis climática, apostarle al fracking en vez de cambiar la matriz energética del segundo país más biodiverso del mundo?

La actividad, si se decide hacer, tiene que ser parte de un pacto nacional para migrar a una matriz energética distinta. Entre 2010 y 2018, el gobernador de California, que quiere ser un estado de emisiones 0 para el año 2040, decía que para hacer ese cambio tenía que hacer una reconversión tecnológica que le significaba seguir usando energía fósil durante un tiempo más. La transformación requiere inversión.

¿Por qué no se invierte directamente en esa transformación? ¿Se necesita del fracking para migrar a otra matriz energética?

Los excedentes que se generen con el fracking, si se toma la decisión de hacerlo y si el beneficio es mayor que el costo, hay que invertirlos en una reconversión de la matriz energética, o sea en energías renovables alternativas. Debemos acelerar ese mecanismo, sí, pero eso requiere de recursos.

Lo que sí es cierto es que Colombia debe disminuir su dependencia de los procesos extractivos, tiene que avanzar en una economía basada en procesos sostenibles.
Colombia tiene reservas importantes, y si se utilizan generan excedentes que pueden ser el camino para la reconversión de la matriz energética. Todo depende de la política y de los políticos.

Eso sí. Un presidente que en campaña le dijo no al fracking y ¿ahora le dice sí a los piloto?

No le está cumpliendo a sus votantes.

Contenido tomado de: El Tiempo

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