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El sicariato al cabo Carlos Humberto Acosta, quien  hace más de un año se había retirado del Cuerpo de Bomberos de Santander de Quilichao, ha generado más de una duda, sobre el crimen cometido en la región del norte del Cauca.

La información aportada por las autoridades, señalan que Acosta, se encontraba visitando a su hijo mayor, en una vivienda ubicada en el barrio Canalón de Santander de Quilichao.

Claros agregó que el ataque se hizo en frente de la esposa y del hijo de la víctima.

Aunque fue trasladado con vida al hospital Francisco de Paula Santander, falleció luego por la gravedad de las heridas.

El cabo, de 37 años, quien entregó más de 20 años de su vida al organismo de socorro. Hace más de un año se había desvinculado de la institución y posteriormente estuvo viviendo en Florida, en Estados Unidos.

Era reconocido por su sentido de vocación y por siempre estar dispuesto a atender cualquier emergencia en el municipio y sus alrededores.

Allegados de Acosta dijeron que no tenía amenazas. Sin embargo, las autoridades investigan si los móviles tienen que ver con alguna venganza.

Además, otro crimen que generó repudio entre los bomberos del Cauca fue el de William Oswaldo Toro Martínez. Hombre que fue asesinado el primero de enero en el momento que se preparaba junto a su familia para recibir el año nuevo. Ese día un hombre, que pretendía despojarlo de sus pertenencias, le disparó. El socorrista fue trasladado a un centro asistencial donde falleció.

Fuente: El Tiempo

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