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El director de Medicina Legal Carlos Eduardo Valdés presentó este jueves su renuncia al instituto que dirigió por más de ocho años. La renuncia se da por un error en las pruebas del caso de Jorge Enrique Pizano, excontroller de la Ruta del Sol II.

Medicina Legal informó, el 16 de noviembre, que no había encontrado cianuro en una muestra obtenida del cuerpo de Pizano, Valdés dijo que ese resultado había sido reforzado por el análisis de un rastro de sangre hallado en una toalla que estaba en el baño de la casa del excontroller.

«Los resultados de la toalla indican que se trata de sangre humana. El ADN recuperado corresponde a Jorge Pizano y la mancha no contiene cianuro», dijo Valdés al descartar que el ejecutivo hubiera muerto envenenado.

El pasado jueves, la W reveló el informe pericial sobre lo hallado en la toalla recuperada del baño de la casa de Pizano y el documento señala que las dos manchas de color marrón que tiene la toalla arrojaron tras los exámenes: «Negativo para sangre humana», sin embargo, sí tenía rastros de saliva.

Según el saliente Director de Medicina Legal, cuya renuncia fue consultada con el fiscal Néstor Humberto Martínez, la prueba de saliva también es válida para determinar la presencia o no de cianuro y dio negativa. En ese sentido aseguró que «los resultados obtenidos en el laboratorio no se alteran (…) Este resultado es veraz, no tiene ninguna modificación. La confiabilidad del resultado no se ve afectada porque se uso un procedimiento aplicado para llegar a él, utilizando muestras válidas».

Valdés explicó la situación diciendo que preguntó al laboratorio si en la toalla había ADN de Pizano y si había rastros de cianuro. Como la respuesta fue positiva a la primera pregunta y negativa a la segunda, dice, asumió que se trataba de sangre y no de saliva.

«Soy objetivamente el único responsable de informar a la opinión pública que la mancha de que trata el informe era de sangre humana«, dijo el doctor Valdés en una rueda de prensa.

«Mi equivocación obedeció que por las características iniciales se trataba de una mancha de sangre (…) Cometí el error de nunca preguntar su origen a los laboratorios y me concentré en los resultados forenses de si correspondía al señor Pizano y si había o no cianuro», agregó.

Valdés recalcó que la «credibilidad del Instituto de Medicina Legal no tiene por qué ponerse en duda, el error lo cometí yo. He presentado mi renuncia el día de hoy (jueves) porque mi trabajo de ocho años al frente del instituto no tiene por qué verse manchado. A Colombia le entrego un Instituto con alta calidad científica, con unos peritos honestos. Es el director el que cometió el error».

El error sorprende porque Valdés es uno de los científicos forenses más respetados en Colombia. De hecho, su labor ha sido clave para identificar finalmente los restos de varios de los desaparecidos en el Palacio de Justicia.

Fuente: El Tiempo

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